En esta semana tumultuosa, y un tanto atipica por la huelga de transportistas, se ha colado como de rondon, una noticia, que yo me atrveria de catalogar, casi de surrealista, la implantacion en Europa de 65 horas de trabajo semanal. Aun no he visto los estudios socioeconomicos que sustentan esta tesis, pero si que analizo el hecho desde un punto de vista humano.
 
Y es que esta jornada divida entre los cinco dias y medio de trabajo que tiene la mayoria de trabajadores supone una jornada de 11,81 horas diarias de trabajo efectivo, vamos trabajaremos de sol  a sol, como en el siglo XIX, donde esta entonces la automatización de procesos, la introducción de la informatica,etc,etc. de los que tanto alarde se ha hecho durante el siglo XX, incrementando la productividad.
 
 Me parece una falacia, cuando no un desatino tal propuesta, y seguro que acarreara, un nuevo marco en las relaciones laborales entre empresa y trabajador, que a medio plazo traera incremento de costes a la empresa, reduccion de la productividad, e incremento de tensiones en las relaciones laborales. 
 
Por favor seamos serios, es lo menos que podemos pedir a nuestros politicos, con competencia en el ambito laboral.  
 
Porque para mantener o incrementar la productividad en este nuevo marco, el trabajador tendria que mantener en terminos monetarios sus retribuciones (lo que constituye una perdida de renta en terminos reales), o incluso ver rebajadas sus salarios.